sábado, 20 de enero de 2007

We're In London!

Gracias a Ryanair.com, dato de John Tapia, y las guías de la Biblioteca de las Conchas, viajamos a Londres por 0,01 euros, entre el 15 y el 19 de enero de este año.

Partimos desde Valladolid, la capital de la comunidad autónoma de Castilla y León, que aparte de niebla no tenía mucho que mostrar (aunque es la tierra de Cervantes y Colón, jeje...)

A estos coños se les ocurrió poner el aeropuerto en VillaNubla... ¡¡sólo hay que imaginarse cómo estaba la visibilidad!!.... se desviaron muchos vuelos, menos el nuestro que solo se retrasó como 1 hora

Sin novedad llegamos a Stansted Airport, Victoria Station y al St. George's Hotel, guiados por la sorprendente labia inglesa de Felipe.

De ahí inmediatamente a recorrer la rivera del Thames o Támesis como le decíamos antes. Pasamos por el Big-Ben, el Parliament, el Eye of London y nos subimos a un bus de 2 pisos... obviamente que en el segundo piso y en el primer asiento.

El Big Ben lo imaginábamos más gigante, pero igual es impresionante y resulta raro verlo en vivo y en directo después de conocerlo sólo por películas y fotos. Sobre The Parliament es realmente una postal desde South of London (jajaja... nos aprendimos todas esas guevadas de nombres). El Eye of London (esa ruedita) la da un "refresh" a la ciudad y es la cagá!...
Después nos dimos una vueltita por el Soho, el lugar del carrete, y pá la casa... había sido mucho jaleo pá todo un día.

Y en nuestra habitación, qué mejor que un british tea viendo las últimas novedades en el Big brother VIP, donde Jade Goody hacía de las suyas (una mina tipo Pamela Díaz, pero además, racista).

A la mañana siguiente, despertada a las 7 am pá recorrer como enfermos esta ciudad. Lo primero fue el Trafalgar Square, con el monumento a Nelson, la British Gallery y St. Martin in the Fields... que la Claudia conoce muy bien. Ahí se supone que está el kilómetro o la milla "cero" de Inglaterra.

Entonces, desde la milla "cero", comen-
zamos a caminar como maníacos intentando conocer toda esta ciudad en un par de días...y para empezar, Claudia con un bus, Felipe en una caseta de teléfono y viendo pasar un "cab"... todo muy "british" .

Resulta interesante recordar que aquí manejan por el "otro lado", por lo que los autos van al revés y si uno mira como acostumbra en la calle, probablemente, termine atropellado. Por eso en las calles más concurridas, estos ingleses han pintado una recuerdo "look right/left" según corresponda.

Luego de caminar un rato por las calles de London, con un día bastante lluvioso, nuestro objetivo era ver el cambio de guardia en el Buckinham Palace, así que atravesamos el St. Jame's Park, para llegar al famoso palacio.

Antes de seguir, tenemos que comentar que estos Ingleses tienen sus buenos parques, que evidentemente, no son como el intercomunal, y por eso, encontrárselos en medio de esta urbe, de verdad que es... impresionante ¿no?.
Sobre el cambio de guardia...mmm... la verdad es que no vale mucho la pena. Se junta mucha gente en la reja del palacio esperando poder verlo, por lo que es necesario llegar antes y estar esperando un buen rato, soportando algunos empujones y cuidando que no te quiten el lugar.... hasta que finalmente llegan unos 40 guardias, zapatean un rato, tocan un par de canciones y se van. Ver el uniforme, la manera divertida en que se alinean y escuchar a la Banda tocando la música de Indiana Jones, puede ser interesante, pero en un día de lluvia y teniendo todo un Londres que recorrer, la verdad, no lo recomendamos. Pero como es algo típico ¡¡juimos pó!! y nos cagamos de la risa con los zapateos y alineamientos del pelotón.

Luego nos fuimos a the House of Parliament (+ big-ben), ahora de día y de noche... qué más que ver las fotos.














De ahí, decidimos hacer un paseo en bote por el Támesis, y qué mejor razón si es para visitar la Tower of London que alberga casi todas las historias turbias de la realeza británica, con amantes, asesinatos, prisioneros, torturas, etc.

En esta famosa Torre están los beefeaters, las armaduras y las joyas de la corona... OJO que las joyas y las coronas son igualitas a como las pintan en los cuentos, o sea capita roja de terciopelo con borde de piel blanca y lunares negros, y coronas de oro con incrustaciones de piedras preciosas gigantes.

Y de ahí, al frente estaba the Tower Bridge, un puente levadizo que construyeron en estilo neogótico para que no desentonara con la Tower of London. Uno sube, mira el paisaje (abajo hay una foto de lo que se ve) y luego puede meterse a las maquinas que levan el puente.












De ahí una vueltecita más por el Thames, y el soho y pà la casa.... Y en casa, otro british tea viendo como Victoria Beckham buscaba una casita en Los Angeles. La choza de M. Jackson le había interesado.

A la mañana siguiente había que cruzar Abbey Road cantando Oh! Darlyng, por supuesto y echarle una miradita a los Studios, of course.

De ahí nos fuimos al Freud's Museum. La casa en donde vivió Sigmund Freud y luego su hija Anna que ahora es un museo. Pudimos tendernos en su diván, conocer su pieza, etc.


Después de eso, cómo llovía tanto decidimos encerrarnos en la St Paul's Cathedral, construida por Wren (1675), lugar de la boda de Lady Di, y una de las edificaciones más altas de Londres.

Fue uno de nuestros mejores paseos, la Catedral es muy bonita y está recién restaurada por dentro. De hecho, hay un pedazo que dejaron sin restaurar para que la gente se diera cuenta lo que cambia la cuestión después de que varias decenas de trabajadores se cuelgan de los techos para cepillar las murallas. Por fuera, la restauración termina el 2008, por eso no les mostramos su tremenda fachada.

Dentro hay una cúpula con unos grabados impresionantes y para qué hablar de los mosaicos. Para el famoso Wren, esta fue su obra maestra, así que le puso todo el pino y a pesar de todas las dificultades (nadie quería que gastara tanto en construir la Catedral), se salió con la suya y quedó perfecta.

Además de lo impresionante de ver la Catedral por dentro, uno puede subir a la cúpula, llegando a la Galería de los Susurros, en donde, por la forma redonda, lo que se diga mirando a la pared, puede ser escuchado a 32 metros de distancia, como si lo hubiera dicho alguien al lado.

Luego subimos 130 escalones más, para llegar a una galería de piedra que es donde comienza la segunda cúpula y de ahí, otros 530 escalones (¡¡la cagó la sensación de subir una escalera caracol de metal de ese tamaño y mirar hacia abajo!!). Ahí llegamos a 111 mts, en la galería de oro que está en la punta sobre la cúpula, con una impresionante vista de Londres y un vértigo que ni les cuento.

Luego de tamaña proeza qué mejor que cruzar el Thames por el Millenium Bridge, un puentecito peatonal con sólo 2 bases, que inauguraron por el segundo milenium y que tuvieron que cerrar porque se "meneaba" mucho... Bueno, como ya lo abrieron de nuevo y a la Claudia le gusta aprovechar todo al máximo, tuvimos que atravesarlo.

Lo bueno fue que había terminado la lluvia, salió el sol y el día era perfecto para un paseo por la orilla sur del Támesis, mirando la Tate Modern, una galería de arte que más adelante comentaremos con más detalle.

Bueno, como en Londres oscurece tipo 4.00 en esta época, nos fuimos a Hamley's, en Oxford Street, una de las jugueterías más grandes del mundo, con peluches a tamaño natural (como una jirafa) y con vendedores que te obligan a jugar. Todo muy entretenido, lástima que los juguetes no son una ganga.

De ahí, partimos a hacerle una visita a la afamada "The London Clínic", más aún considerando los últimos acontecimientos...Todo un lugar histórico.

De ahí, conocimos algunas estaciones del metro anti suicidas y otras a 80 mt de profundidad. Ojo que en el metro lo menos que se escucha es el inglés (esta ciudad es una de las más cosmopolitas junto con NY) y, obviamente nos encontramos con unos chilenos.

Luego, durante nuestro Bristish tea, vimos al Newcastle v/s Birminham, porque estos ingleses tienen fútbol los miércoles y fin de semana.

Al otro día paseamos por el Hyde Park, el más grande de Londres, con laguna como todos, y nos fuimos a la Abadía. Algo habíamos escuchado que nos toparíamos con un Huracán, pero no le dimos gran importancia, incluso encontramos divertido que nos costaba caminar porque el viento nos empujaba hacia atrás. Lo único que nos preocupaba era que el Ojo de Londres no se movía.

Pasamos por la West minster Abbey, donde coronan a los reyes y donde han sepultado a cuanto inglés famoso se despache, con funeral de Lady Di incluido (aunque no la enterraron acá). Esta es una iglesia antigua y de estilo gótico, pero demasiado recargada de tumbas, lápidas y demases. Es la cuna de la Iglesia Anglicana.

De ahí, oponiéndonos al fuerte viento llegamos al Ojo de Londres que yacía quieto... cerrado por el Huracán. Luego nos enteramos que el bendito Huracán mató como a 14 personas e hizo sufrir a quienes volaron ese día, fue uno de los más fuertes en los últimos 17 años en el norte de Europa..... Realmente el clima está loco-loco.

Pero por lo menos le sacamos unas fotitos a la noria gigante de Londres, con sus huevos de cristal que llevan a unos 130 mt. sobre la ciudad, para llegar a ver hasta el canal de la mancha ¡¡Pá la otra será!! (ni cagandoooooo!!!)

De ahí partimos a empaparnos del arte a la Tate Modern Gallery. Una galería de arte moderno con autores como: Dalí, Picasso, Matisse, Klimt, Warhol, Matta, Klee, Rivera...mmm bueno, esos son los que nos suenan. Aparte que está emplazada en una antigua central eléctrica, cuya remodelación es una obra arquitectónica que ha ganado muchos premios y que por sí sola ya justifica la visita.

Respecto a esto último, Londres es una ciudad que, arquitectónicamente, mezcla edificaciones clásicas, góticas, neoclásicas y modernas, logrando dar la idea de una ciudad llena de historia, pero que a la vez, se renueva y está viva, surgiendo construcciones tan innovadoras como este Huevo o Torre "Gherkin" de Foster.

Desde ahí nos fuimos al British Museum, una de las mejores colecciones greco-romana y egipcias del mundo. Estos ingleses se han aprovechado de sus colonias y del dinero que tiene y literalmente se han robado reliquias invaluables de todo el mundo. Está la piedra rosetta (la que permitió descifrar los jeroglíficos egipcios), el partenón de fidias, sarcófagos, ramsés II y hasta un moai original. Además de esto, el museo es impresionante, partiendo por su edificio, su biblioteca... en fin, todo.
Y para terminar una vueltecita por Piccadilly Circus en el Soho para buscar un pub donde terminar nuestro tour por Londres.

A la mañana siguiente partimos rápido al aeropuerto sin saber que el bus demoraba 1:30 hrs. por lo que llegamos 10 mnts. antes que finalizara el chequeo. Luego, esperamos en la puerta 41, sin escuchar que nuestro vuelo se había cambiado a la 49... llegamos a Valladolid y le pedimos a un taxi que siguiera y alcanzara el bus a Salamanca para poder llegar a tiempo para trabajar en los chinos y pagar el viajecito.

En resumen, nuestro primer paseo por Europa estuvo increíble. Londres es una ciudad impresionante y donde volveríamos de todas maneras, pues siempre hay cosas nuevas que ver o cosas para repetirse.....Sabemos que es un poco caro (un viaje en metro cuesta 2 lucas), pero para cualquiera que quiera visitar la capital del reino unido, tiene 2 guías turísticos dispuestos a acompañarlo.

No hay comentarios: